Lacados

El lacado en polvo, también conocido como recubrimiento en polvo o termo lacado, es un proceso industrial que consiste en aplicar un recubrimiento de pintura en polvo a una superficie metálica. Este proceso se puede aplicar a todo tipo de superficies como aluminio o hierro, este último en estado bruto o con un tratamiento de galvanizado o de zincado, consiguiendo una gran adherencia en este tipo de superficies metálicas. Hay que tener en cuenta que no todos los materiales tienen que resistir las temperaturas necesarias para que la fase de pintura se realice de forma óptima. Empleamos los mejores productos disponibles en el mercado. Los productos y lacas utilizadas no contienen TGIC ni plomo, lo que no conlleva riesgos para las personas y el medio ambiente. A diferencia de la pintura liquida, la pintura en polvo no contiene disolventes, lo que la hace más ecológica y duradera.

La terminación puede ser los colores de la carta RAL. Entre los acabados mas comunes podemos encontrar acabados mate, satinado, brillo, alto-brillo, micro-texturado, martele, rugoso, acero-corte, laca trasparente, etc.

Existen productos de varias calidades para combatir la corrosión pudiendo conseguir hasta una calidad desde C3 hasta C5 dependiendo del grado de corrosión atmosférico.

Proceso de lacado en polvo

Preparación: la superficie metalica se desengrasa mediante tratamiento manual o mecánico y se le da porosidad para una buena adherencia de la laca.

Aplicación electroestática

Se realiza con una pulverización electroestática en una cabina en la que se genera un campo electromagnético entre la pistola por la que se pulveriza la pintura en polvo y el material a recubrir. El polvo, arremolinado por aire comprimido y cargado eléctricamente, es atraído a la superficie del material a recubrir por la diferencia de tensión entre polvo y el material. Esto asegura que también los pliegues de los perfiles y la parte posterior queden recubiertos. La carga eléctrica hace que el polvo se adhiera bien a la superficie, consiguiendo una capa uniforme.

Fusión en horno

El polvo es fundido y reticulado a una temperatura de entre 180 y 200 ºC como máximo. Después del enfriamiento se dispone de un recubrimiento uniforme, duradero y con una gran adherencia. Aplicable a cualquier tipo de metal, como hierro, acero, aluminio , etc.

En resumen, mejor acabado, mas dureza, mayor resistencia al roce, mayor espesor y una durabilidad inmejorable.